Biografía del Gdor J. León Sola
Club Union Solense, Parque Manuel de Tezanos Pinto
Capilla San Antonio
Grupo de Trabajo
Gdor. León Sola, Entre Ríos, Argentina
COLABORACIONES
La Página de Teresita Ascaíno (9),
docente y periodista de Gdor. Sola
>>colaboraciones 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21 > >
A DON ROSENDO
(A Don Rosendo Sola)
por Elbio Roberto Gómez
Mi pueblo tuvo un ayer,
y ese ayer ya se ha ido,
no te echaré al olvido
y te recuerdo con emoción,
cuando en tu viejo carretón
parecías un gigante,
parado sobre el pescante
cómo apurando el tordillo,
y con movimiento sencillo,
sacar chasquidos del aire.-
¡Cómo le va don Rosendo!,
oí a mi abuelo decir,
- ¡hoy le voy a pedir
que me traiga “kerosen”,
y después del almacén
me alcance éstas provitas,
son algunas cositas
que le faltan a María Esther,
ella no va a querer,
pero sé que las necesita!.-
Este, y otros encargues
eran un ritual por esos días,
que en cada casa se repetía
al ir don SOLA pasando,
el carro se iba llenando
con un montón de pedidos,
que en el otro recorrido
ya los venía entregando,
al tiempo que iba cobrando
y evitar malos entendidos.-
Temprano ataba el carro
y salía por las mañanas,
con cajones y damajuanas
que en el viaje recogía,
esta virtud la mantenía
aunque estuviera lloviendo,
parece que lo estoy viendo
al tranco y encapotado,
no le importaba estar mojado,
...igual seguía repartiendo.-
En algunos de estos viajes
frente a mi casa paraba,
en el carro me llevaba
para dar una vueltita,
me invitaba con la vista,
a que de un salto subiera,
y que fuerte me prendiera
para aguantar el sacudón,
y evitar un revolcón,
por las dudas me cayera.-
Yo también lo ayudaba,
allá en la cooperativa,
con la mirada siempre altiva
observaba de reojo,
cuando en todo mi antojo
levantaba algún cajón,
haciéndose el remolón
miraba para otro lado,
y al ver el carro cargado
se llenaba de emoción.-
Casi siempre recordaba,
sus años de juventud,
tenía la gran virtud
de deshojar tiempos idos,
y enterrar en el olvido
lo que hace poco ocurrió,
otras veces me contó
que anduvo de tropero,
y metido en unos enredos
muchas veces se salvó.-
Que la vida del resero,
es una vida pesada,
muchas veces salpicada
a causa de un gran dolor,
y hacía de su misión
tal vez una emboscada,
o salir a la disparada
para evitar un mal peor,
otras veces a facón
solía abrirse picadas.-
Traía hacienda del norte
para no sé qué patrón,
que no viene a la ocasión
pero la realidad era esa,
épocas bravas de pobreza
las que me estaba contando,
mientras iba recordando
otras historias de vida,
con tantas idas y venidas
su vida se fue talando.-
Fue hombre conocedor,
y contador de historias viejas,
de las que siempre nos dejan
pensativos al instante,
es un relato brillante
el que su verbo declama,
como una rosa galana
que va adornando el paisaje,
queriendo ser un mensaje
para el hombre de mañana.-
Sólo quedan recuerdos
de ese tiempo que pasó,
y una pena me quedó
que es angustia para mí,
quizás porque no entendí
o presté poca atención,
tal vez, fue su intención
el dejar un pensamiento,
pero en ese momento
fui demasiado pichón.-
Y hoy quiero volver atrás
para sentarme a su lado,
y escuchar lo relatado
con toda mi atención,
entonces, de ese montón
de historias amanecidas,
que son retazos de vida
entregadas con amor,
recuperar con mi canción
esa posibilidad perdida.-.
Y por siempre llevaré
tu recuerdo en mi memoria,
sos un pedazo de historia
de la tierra en que naciste,
con cien y pico te fuiste
dejando de luz, una aureola,
y como soldado que enarbola
su bandera de coraje,
es para vos este homenaje,
mi viejo, ROSENDO SOLA.-
Texto recibido del autor para publicar en "La Voz de Sola", el 13 de enero de 2008
>>colaboraciones 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21 >>
.